Rafael Nadal en su alimentación es estricto hasta el mínimo detalle sigue al pie de la letra un régimen alimenticio. En un principio le costó mucho trabajo pues es amante de los mariscos y el chocolate.
El tenista distribuye su alimentación en 65% de carbohidratos que se traducen en potencia pura, 20 a 30% de proteínas y 10 a 15% de grasas.
Por eso en los minutos previos a su ingreso a la cancha suele alimentarse con una elaborada pasta y ensalada y un par de filetes que le proporcionan fuerza y que, según los especialistas, le permitirían sin problemas correr un maratón.